Imagine que conduce hacia el trabajo un día soleado. De repente, ve el reflejo de una luz azul intermitente en el retrovisor lateral. Aunque el vehículo de emergencia aún se encuentra bastante lejos detrás de usted, ya ha llamado su atención. ¿A qué se debe esto?
Nuestro cerebro es un detector magistral de los cambios. Desde el punto de vista evolutivo, estamos programados para reaccionar a los estímulos ambientales repentinos a la velocidad del rayo. Una potente luz intermitente simula a la perfección ese tipo de movimiento y desencadena nuestra respuesta instintiva, dirigiendo de forma instantánea e irresistible nuestra atención hacia el origen de la señal.
Es precisamente este mecanismo biológico el que aprovecha el altavoz IP AFLS-H-P de Commend. Como primer altavoz de bocina IP de este tipo en el mundo, garantiza que las advertencias sean imposibles de pasar por alto, tanto a nivel auditivo como visual.
Combina funciones de megafonía de gran potencia con una potente luz estroboscópica LED - todo ello en un único dispositivo que no pasa desapercibido.


